Elecciones
Qué miedito
El hombre tropieza dos veces con la misma piedra, el porteño ¿cuántas?

Con el mismo nivel de análisis que Ronald McDonald cuando se empeda, los votantes de Buenos Aires aseguran que como se hartaron de los políticos corruptos, esta vez apostaron por Mauricio Macri. Lo mismo que muchos apoyaban la vuelta de Cavallo al Ministerio de Economía durante De la Rúa “porque si él nos metió en esto, él nos va a sacar”, lo mismo que un pibe justificaba en la tele votar por tercera vez a Menem después de 10 años de saqueo “porque tiene toda la guita”, ahora resulta que en la prolífica fantasía popular, el hijo de un contrabandista y un partido lleno de menemistas van a conducirnos al mundo de la transparencia, la prosperidad y la eficacia. Ni siquiera la falta de educación es una excusa para ser tan incoherente. Basta con ver la incapacidad del nuevo “gran dirigente” para improvisar un discurso de triunfo (¿puede haber algo más fácil?), con su compañera de fórmula mirándolo con ojillos tiernos, ansiosa cual Goebbels por darle letra a su iletrado líder. En la primera vuelta trató de llorar para hacer tiempo mientras pensaba qué cazzo decir, pero como no consiguió derramar una puñetera lágrima (si tomó clases de actuación que le devuelvan la plata ya), optó por repetir hasta el hartazgo la anécdota de la pareja de ancianos que se le acercó para decirle que con él habían recuperado la fe en el acto de votar, anécdota que sólo demuestra que los dos viejos estaban seniles y que, igual que a cierta edad te retiran el carnet de conducir, también deberían retirarte el voto. Para la segunda vuelta, insistió con el recurso del votante gagá, exhibiendo a María, una fascista de noventa y pico años que subió al escenario del show asistida por dos patovas. Conmovedor. Eso sí, dentro de su torpeza, el mismo día de su triunfo Macri ya marcó territorio pidiendo que nos reconciliemos con el pasado y construyamos para adelante, lo que en argentino significa no jodan más a los militares del Proceso. Y después siguió haciendo pucheros porque el nene Filmus le decía cosas feas y seguía con la “campaña sucia” que, en realidad, consistió simplemente en repasar su carrera (si él tiene el currículo sucio, los demás no tienen la culpa). Podría seguir horas… pero lo peor de todo es enfrentar cada día las calles de Buenos Aires, sabiendo que estás rodeado por un 60% de personas que son como él o, más doloroso aún, que sueñan con ser como él.

The Host
Está en cartel “The Host”, una peli coreana en el estilo de los viejos films de los ‘50 de monstruos mutantes, tipo Godzilla, pero con un giro muy piola que la hace más pasable a las audiencias del siglo 21. Esta delirante y bizarra historia va a gustar tanto a los que gustan de ver la destrucción de ciudades de cartón por parte del utante en cuestión, como a los que gustan de las comedias de acción. Un looser que vende fast food junto a un río es sorprendido por la aparición de un bicho muy feo y enorme, que no sólo se encarga de hacer mierda todo lo que está a su paso en segundos y devorar a varios transeúntes, sino que también se engulle a su pequeña hija. El monstruo resulta ser una mutación horrenda y virósica, producto de un deliberado derrame de tóxicos, años antes, por parte de militares yankys. Cuando el atribulado padre recibe una llamada de su hija, supuestamente muerta, la peli arranca y no para más. Hay chistes muy logrados y, hasta si se quiere, crítica social entendible para todos. Los coreanos tienen su propio estilo para hacer cine y esta peli es una excelente muestra de ello. Olvídense de Spiderman, Shrek o Los 4 Fantásticos. “The Host” les pasa el trapo y, sin dudas, de lo mejor que vamos a ver este año.


La frase “viajamos como ganado” No: somos ganado, hace muuuuuu… cho, muuuuuu… cho tiempo.
Los turistas que se sacan fotos en la Plaza de Mayo dándole de comer a las palomas. Por favor, son las mismas ratas voladoras que se pueden encontrar en cualquier plaza del mundo. El clásico color gris; similar cantidad de pulgas; la misma voracidad, incontinencia e invasión al espacio ajeno… ¿qué tiene de especial?
El slogan “las ideologías han muerto”. “Y están empezando a dar mal olor” es el subtítulo que ya planea la CIA para poder enterrarlas definitivamente en el siglo que está empezando.
El dúo de lamebotas que transmitió el partido Venezuela/Bolivia de la Copa América y su permanente bajada de línea contra Chávez. Los muchachos estaban tan molestos con todo pero sus razones eran tan endebles que en lugar de parecer oposición política, parecía que les había venido la menstruación.

Homenaje a mí misma
En una sala para mí desconocida, Apacheta (Pasco 623), a una hora estrafalaria (16,30), del domingo, Andrea Vázquez es todo un desafío a la modorra cultural a la que nos tienen acostumbrados los medios masivos y los circuitos comerciales de teatro. Si como se dice y yo adhiero, el arte es novedad, “Homenaje a mí misma”, tiene todos los ingredientes necesarios para serlo. Pero esencialmente considero que es un homenaje al talento. O a la suma de talentos para ser más exacto. El primero de los monólogos “Orejas caídas y hocico casi cilíndrico” de Marcelo Bertuccio, es en todo momento atrapante, desenfadado, coloquial y absurdo. Disculpen todo este rosario de calificativos, no acostumbro, pero el texto merece la excepción. Un texto que Andrea Vázquez asume, potencia, succiona y cual vaca rumiante devuelve fresco y apetecible una y otra vez. No importa si la imaginación exorbitada de ese casi disparate verbal es producto del aislamiento o agorafobia de la mujer. Importa sólo la calidad expresiva e inusual del monólogo y la realidad subjetiva de la actriz al interpretarlo. Uno no puede dejar de sonreir ante semejante despliegue de matices en juego. No voy a dar datos sobre la insólita situación en que la actriz llama a gritos a los chanchos por su nombre, porque todo el espectáculo que dirige el propio Bertuccio, está lleno de sorpresas incluso una vez finalizado cuando la actriz asegura ser chef y nadie sabe si creerlo dada la informalidad del contexto y aunque ya hayamos comido en el intervalo sus chapatis dulces y salados. El segundo monólogo “Javier y Javier” es un contrapunto. En otro registro dominado por la inmovilidad Andrea Vázquez grabada puntualiza en vivo. Es una vuelta de tuerca de las convenciones y lugares comunes de una atribulada amadecasaesposaymadre envuelta en sus avatares de género. Un poco largo pero mantiene la atención completando así una propuesta escénica que sorprende por su originalidad y alegre desparpajo.

Economía viene del griego oikos, casa o patrimonio, y némein, administrar. Oikonomiá significaba ama de casa o, mejor dicho, “administradora de la casa” y, con el tiempo, pasó a denominar a la administración de recursos en general.

Maroon 5 "Makes Me Wonder" En cada video los directores insisten en hacernos creer que el cantante es irresistible para las mujeres. Irresistible era James Dean, ¡este es un queso! El video es una grasada y más que una banda parece un solista. Un 5.

30 Seconds to Mars "From Yesterday" Increíble producción, escenarios y fotografía, con 50.000 extras en escena. Ahora... no se entiende qué tratan de contar. Un niño emperador chino pide que toque para él una banda yanky de mierda. Pobres, a ellos les encantaría que en China los admiraran pero la verdad es otra, ¡búsquense una cultura propia!