Elecciones 2007
Mírame fíjamente a los ojos...
En plena veda no tratamos de influenciarte sino,¡pior!, de hipnotizarte

El domingo vas a ir a votar. ¿Qué vas a hacer si no?, ¿quedarte en la cama hasta tarde, haciéndote, quizá, una triste paja dominguera mientras los ciudadanos responsables están en el cuarto oscuro, devanándose los sesos para resolver tu futuro? Obvio que no. Vos no te dejás llevar por el facilismo de decir “son todos iguales”. La frase te parece muy trillada, no denota inteligencia ni escepticismo sino mimetismo, es sólo una manera "piola" de justificar la propia ignorancia. Vos sabés que los candidatos no se parecen en nada en calidad ni en cualidad. Y ¿qué sabés sobre ellos? Mucho porque indagaste por tu cuenta, examinaste la oferta, no llegaste a ninguna conclusión solamente viendo la tele. No te convencieron de que los únicos “protagonistas” de la elección son los que los medios decidieron que sean. Frente a la urna vas a ser sencillo y coherente como un niño. No vas a votar por interés, podrías casarte por interés en una situación económica desesperada, pero votar, vas a votar por convicción. No vas a especular dándotelas de gran estratega político porque sabés que después del 28 vas a seguir siendo el mismo perejil que eras el 27. En el futuro cercano ningún candidato va a resolver el problema de nuestra perejilez pero si uno vota por convicción, ¿quién le quita lo bailao? No vas a caer en el mundo feliz de Esteche que cree que lo que pasó acá el 20 de diciembre de 2001 fue una revolución popular contra el neoliberalismo (KUAK!), pero vos cantaste “que se vayan todos” así que no vas a seguir votando a los mismos. Tampoco vas a cerrar filas detrás de las celebrities de la política, asegurando que los otros candidatos “no tienen posibilidades” porque sabés que las posibilidades se las das vos. Las elecciones no son una Lotería donde hay que acertar el ganador. El azar no tiene nada que ver con esto, vos sos el único responsable. Y esa responsabilidad no te asusta. Los candidatos no son seres intergalácticos depositados en este planeta… bueno, hay uno que dice que sí lo es pero la ausencia total de un rasgo de inteligencia superior en su carácter debe hacerte sospechar que miente. Así que, hasta que se demuestre lo contrario, todos ellos son terrícolas y argentinos, y no van a seguir aprovechándose de la desidia ajena mientras puedas evitarlo. Cuando cuente tres, te despertarás y serás un elector modelo. Uno... dos... ¡tres!

Honor de cavalleria
Esta peli española, pero hablada en catalán, formó parte de la competición en el Festival de Mar del Plata. Cuando se la proyectó, la mitad de los espectadores abandonó la sala antes de la mitad. Es una demencial anti-adaptación de “El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha”, lo que presupone un complicado ejercicio intelectual para casi el 90% de los espectadores, que seguramente nunca en su puta vida leyeron el libro. Aclaro hidalgamente que yo tampoco lo leí. La peli no narra “El Quijote”, sino lo que “no esta narrado” en el libro. ¿Cómo? Haciéndola corta: son dos horas de silencio, campiña, dos personajes que hablan (poquísimo), bellos exteriores y un ascetismo, que de tan austero resulta incómodo. En la peli no pasa absolutamente nada de nada. Como ejercicio cinematográfico, uno le encuentra detalles que la hacen misteriosa, poética y atractivamente insondable. La cosa es que vas al cine y pagás la entrada….y ahí ya no sé qué onda. No es para todos, eso denlo por seguro. Puede resultar un atractivo oasis de silencio, en el medio del quilombo infernal mediático al que somos sometidos día a día. Pero también puede pasar que, cuando salgas del cine tu acompañante te diga: -¿¿Qué me trajiste a ver??- Interesante y extraña, muuuuy extraña.


Que digan que la vida de Lady Di fue como un cuento de hadas. Sí, igual, sólo que en esta versión el príncipe era un bagre. “Pavada de diferencia”, declaró Cenicienta.
Que los agentes literarios, cuya función de origen era descubrir y representar a nuevos escritores, adviertan que no leen material. Primero dejaron de leer los editores, ahora los agentes… sería lógico que los próximos que no lean sean los lectores.
Que los medios critiquen a Britney Spears y Luis Miguel por estar gordos cuando hay una razón mucho más justa para defenestrarlos: ¡la música de mierda que hacen!

Jazz electrónico
NuBOX Jazz Trio & DJ ill vibe hizo en Buenos Aires su primera y única presentación dentro de su gira mundial. El presentador local pronunció el nombre de la banda y solo agregó: “Déjense sorprender”. A partir de ahí todo fue sorpresa y goce en estado puro. Ese asombro que produce la música en busca de su propia aventura. Gozándose a si misma en el descubrimiento. El Dj comenzó a girar los vinilos. Ruidos inidentificables. Voces angélicas o fantasmales. Enseguida se incorporó al reto el bajo que en manos de Alois Kott buscó en su atrapante sonido un equilibrio sin receta previa. El baterista Peter Eisold apenas jugaba por entonces con sus palillos sobre distintas superficies y tras poner en marcha la batería electrónica se entregó a su tarea, comenzando el ritmo del jazz a hacerse cargo de la noche. El último instrumento que entró al trapo fue la trompeta (siempre desconfío de su sonido, me parece estridente y fanfarrón, perdonen) pero en manos de Reiner Winterschladen recorrió todos los registros que le son propios consiguiendo incluso un solo intimista de gran desnudez y profunda envergadura. Escuchar, ver, dejarse llevar por ese juego diverso de ensambles que no parecía regirse por ningún código pero donde las piezas musicales empezaban y terminaban misteriosamente completas, me hacía plantearme si la improvisación estaba ensayada o solo surgía como un desencadenado de sonidos buscando su propio equilibrio en manos de expertos en el arte de captar al vuelo las claves. Individualizar cada instrumento en una unión aparentemente arbitraria consiguiendo una lozanía armónica y vital. Todo con tal espontaneidad y frescura que la propuesta me pareció una fiesta para todos los sentidos. Los nuBOX-Jazz Trío, antes llamados Blue Box habían creado ya un verdadero escándalo entre los puristas del jazz combinando la música dance con la improvisación de free jazz y el funk. Un gran éxito en el Festival de Jazz de Berlín (1985). Tres álbumes. Gira mundial. Diez años de silencio. Convertidos hace tiempo en una banda de culto reaparecen con versiones de vanguardia remixadas y vuelven a jugarse por el gozo de la música instantánea. Sin corsé. A puro talento.

"Beatiful Girl" Sean Kington
¡Que horror de video, por favor! Ese chabón con cero carisma conquistando a una chica súper popular y linda, ¡no se lo cree ni su padre! Y, por favor, no vuelvan a la onda de los 90 con esos colores fuertes y photoshopeados. Un 5
"Perfecta" Miranda
Un grupo de granjeros felices hace una especie de pasta para saborizar bebidas a base de remolachas en mal estado que caen de un árbol. En un bar nocturno con una onda retro de los '20 sirven esa pasta pero extrañamente la pasta les hace salir ronchas en la cara, mientras tanto una banda de cumbia villera toca en el escenario. Entonces, los dueños del bar, enojados van en busca de los granjeros felices para cagarlo a patadas. Pero cuando se produce la batalla en el campo, ganan los granjeros. Y los jugos que salen de la descomposición de los dueños del bar, hace que las remolachas se vuelvan mutantes. ¿Es necesario que critique el video? ¡Con semejante guión! Un 4

Ser escritor
Es para leer en el bondi. En el subte. En la cama un ratito antes de apoliyar. Es para leer en el inodoro (en lugar de agarrar siempre el desodorante de ambiente para leer sus componentes químicos). Así es el nuevo libro de Abelardo Castillo. Así se lee. Está inspirado en aquel volante de Racing, Luisito Pentrelli, quien cuando le preguntaron cómo hacía para jugar tan bien, respondió, para la historia, "lo mío es fácil: toco y me voy". Castillo, en "Ser escritor" toca y se va. Pero cómo toca. Cada página toca mejor. Ahora que estamos en el auge de las nuevas tecnologías, se podría definir el libro como un blog compilado. Ideas, relatos, anécdotas, consejos, máximas y mínimas sobre el arte de escribir van tirando piquetes de ojo a quienes se acerquen a sus páginas. Ningún texto tiene más de tres páginas. Cortito y al pie, para seguir en clave futbolera. Según cuenta el autor del prólogo, Vicente Battista, la obra es una especie de rejunte de textos perdidos de Castillo en donde habla de las letras, de los libros, de Borges, de Cortázar y del arte de combinar las palabras. La anécdota en la que Borges resuelve de manera magistral (no podría ser de otra manera) una jugada de truco, alcanza para comprar y disfrutar del libro. Comprenlon. Ta güeno.

Los parásitos eran funcionarios en la antigua Grecia. Aquí y ahora suelen ser lo mismo pero no oficialmente. Formada con para (al lado de) y sitos (trigo, pan, comida), la palabra designaba a los funcionarios que se ocupaban de verificar la cosecha de trigo y la fabricación del pan, y de supervisar los banquetes en homenaje a los dioses. Y, bueno, ya que estaban en el banquete picaban algo, ya que estaban en la fábrica de pan se robaban la puntita de la baguette… y, nada, parásito terminó designando a cualquier huésped, invitado o no, que se morfa todo.