Predicciones 2008
Hágalas usted mismo
Desde prisión y sin nada que perder, nuestra astróloga nos da un curso acelerado para predecir el futuro

Quizá ya ha cometido el mismo error de todos los años en estas fechas: comprarse un libro de predicciones. Y según pasen los meses, nuevamente comprobará que el predicador no le pega ni a una. Y como ese terreno no está legislado usted no va a poder demandarlo por mala praxis. No, simplemente olvidará hasta diciembre del año que viene, momento en el que se comprará otra vez el mismo libro estúpido. La verdad es que no hace falta cultivar la percepción extrasensorial si sólo con la ley de causa-efecto ya se pueden hacer el 80% de las predicciones. Cualquiera que tenga dos dedos de frente y sepa observar un poco alrededor puede predecir el futuro. Haga sus augurios usted mismo usando ese órgano vulgarmente conocido como cerebro. Y si no le gusta lo que ve avecinarse, modifique su presente en vez de depositar sus esperanzas en las mentiras de un tipo que ni lo conoce ni le importa un pito su futuro. Es más, si es listo puede dedicarse usted también a la astrología, publicar libros estúpidos y llenarse de dinero gracias a crédulos como el que usted había sido hasta ahora. Astrología es, hoy por hoy, ayer por ayer y pasado mañana por pasado mañana, la carrera más corta con mejor salida laboral que hay. Simplemente, vístase ridículo y ya se habrá recibido. Otra cosa muy importante: resaltar lo obvio. Todo suena nuevo cuando se resalta. Por ejemplo, si uno dice: “En 2008 se celebrarán las olimpiadas en China”, todos pensarán “Ya lo sabía”. Pero si uno dice: “¡En 2008 se celebrarán las olimpiadas en China!”, pensarán “¡Wow, qué notición, voy a llamar a todos para contárselo!”. Por último, diga solamente lo que el otro quiere escuchar. Si no le va a pasar como a mí que, por decir la verdad, me armaron una causa y me sacaron del circuito (porque lo del tráfico de éxtasis es una mentira de los medios). Acá van las cuatro “verdades” que deben estar presentes en toda predicción exitosa: toda la gente cree que merece ser mucho más valorada de lo que es actualmente; toda la gente quiere tener un admirador secreto; toda la gente cree ser objeto de envidia; y toda la gente quiere creer que las cosas van a mejorar.
Yo, por mi parte, ya estoy jugada así que le voy a tirar mi predicción para el 2008: el mundo seguirá siendo una mierda. ¿Qué quiere leer?, ¿que El Bien va a triunfar? ¡Pues váyase a leer a los Hermanos Grimm!

Soy leyenda
Vengo re-vago últimamente, lo reconozco. Espero que no les moleste la pereza de estas épocas frenéticas. La demencial velocidad en la que está inmerso todo el mundo (o seré yo que estoy un poquito paranoico) me lleva a bajar un cambio y recomendarles, a propósito de una peli, un libro. Se estrena en cines una nueva versión (que no vi aún) de la novela de Richard Matheson, “Soy leyenda”. El estadounidense es uno de los autores màs originales de la ciencia ficción de los ’50 en adelante. De su laburo como guionista y creativo ha salido una lista de películas y series de televisión, enumerarla sería imposible aquí. Pero vayamos a “Soy leyenda”. El libro, de 1954, era un oscuro y deprimente relato sobre Neville, el único sobreviviente de una hecatombe mundial. Una guerra bacteriológica ha esparcido un virus, convirtiendo a la humanidad en una repelente horda de vampiros. Todos, salvo Neville. El tipo vive en un bunker que lo protege de los ataques nocturnos de los bichos, que, obviamente, le tienen unas ganas bárbaras. Se queda todas las noches, con una escopeta en el regazo, escabiando whisky y escuchando música clásica. En esos momentos, evoca su vida anterior, su familia, su mujer, su muerte, el comienzo de toda la pesadilla. Rápidamente, lo que empezó como una novelita de sci-fi se transforma en una deprimente elegía para el fin de la humanidad, conmovedora y atrapante; una escalera de caracol descendente, sin final y sin salida.
La primera versión para cine se llamó: “Last Man on Earth”, es italiana, de 1964, con el recordado Vincent Price como Neville. Una bizarreada extraña, de bajísimo presupuesto y resuelta de manera casi televisiva, difícil de conseguir en Buenos Aires… pero el que busca, encuentra. La segunda versión. “El último hombre” (“The Omega Man”) se hizo en 1971, con más guita y con Charlton Heston, que aún conservaba medio maltrecho su status de estrella madura, como Neville. La peli tiene un toque épico, que no condice con el espíritu del relato original, además de cambios radicales en la historia que la transforman en un bodrio insalvable. La dieron mucho por tele en los ‘70s y ‘80s y se editó afuera en dvd, así que es probable que se cruzen con una copia si caminan un poco. La versión que se estrena el primer día del 2008, “Soy leyenda”, contó con un obsceno presupuesto de cientos de millones de dólares, la dirige Francis Lawrence, el director de “Constantine” una soporífera adaptación de un comic y como Neville está…..Will Smith. En fin. Igual, démosle el beneficio de la duda. Las críticas en USA rescatan el laburo del actor de comedia y acción, aunque cargan las tintas sobre el hecho de que abandona el aire pesimista y apocalíptico del original de Matheson, a favor de un film pochoclero. Veremos. El libro se consigue en una edición de menos de 20 mangos y es la mejor inversión para este agonizante 2007 y un verano de persianas bajas, cerveza helada y turbo al máximo. A todos los amigos de Lipidindi ¡Salud!


Santa Claus. ¿Quién carajo es ese señor?, ¿desde cuándo ese representante de una gaseosa hecha con ácido sulfúrico y cocaína que corroe el aparato digestivo de los niños, es el personaje central de estas fiestas? ¡Aguanten los Reyes Magos… con sus camellos voladores y su composición multiétnica!
“Buenos Aires se ilumina”. Cientos de boludos nos congregamos en el dique 1 de Puerto Madero dispuestos a ver el gran show de fuegos artificiales. Y los vimos… pero a más de tres kilómetros de distancia. Desconcierto, decepción, gente que corre desesperada hacia el horizonte, niños que miran a sus padres dudando de su idoneidad como generadores de diversión. Macri, aprendete la numeración de los diques: tiraste los fuegos en otro barrio.
La instalación de Sarkozy como galán romántico en los medios. Si de tener fantasías con un payaso se trata, prefiero a Piñón Fijo que viene con todo el equipamiento: nariz roja, zapatones y enterito de rayón.


The Hives “Tick Tick Boom”
¡Rompamos todo y hagamos volar un museo! Total, a quién le importa la cultura y la historia. Aberrante. La última escena con las dos chicas sacándose una foto o filmándose con el museo atrás (el cual vuela en pedazos) es terrorífica, no da gracia, da miedo. Lo único rescatable del video es que ellos están muy bien pegados. Un 3.
Árbol “Revoloteando”
Este es el claro ejemplo de un video que empieza bien y con una buena idea y más tarde pierde sentido y deja de ser un video para convertirse en una reverenda mierda. Hubiesen desarrollado más la parte de las chicas que quedó en la nada. A la primera parte del video le doy un 6, a la segunda un -1.
Kylie Minogue “2 Hearts”
Kylie me ha demostrado (nuevamente) que se puede hacer un video con mucha plata y con mucha producción y que, al verlo, no me produzca nada y pase inadvertido en mi vida. Un 6.
Bersuit Bergarabat “Laten bolas”
Esta debe ser la primera vez y será la última que critico un video de esta banda porque nunca en su vida lograron hacer uno bueno y ésta no fue la excepción. Un 2.

Escuadrones de la muerte
El que no vio la película española “Torrente 2 – Misión en Marbella” que no siga leyendo este texto porque pienso contar el final. Resulta que Marbella está amenazada por un grupo terrorista que puso unos misiles apuntando hacia esa ciudad, que en caso de impactar, la destruirían por completo. Luego de varias peripecias, el detective privado Torrente logra derrotar a los terroristas, llegar a la sala desde donde se activan los misiles y, pensando que era una joda, los tira contra Gibraltar. Cuando ve que el peñón vuela por el aire, piensa en voz alta: “Joder, si sabía que eran de verdad le apuntaba a Francia”. En ese espíritu, si uno repasa las grandes cosas que Francia le dio a la humanidad alcanza con escribirlas en un boleto de colectivo. Veamos. Sin dudas, la lista la encabezan Zidane y Platini (¡ay Michelle, ese penal que te erraste contra Brasil!). Los sigue de cerca el queso roquefort. El champagne es una bebida demasiado afrancesada, pero bueno, vale, la ponemos en la lista. Y después… ¿Tiganá? ¿El “pan francés”?... mucho más no hay ¿no?... ¿El queso gruyere es francés? Si es así, entra también. Y se acaba ahí. Bueno, a partir de ahora, sumo a esa lista a Marie-Monique Robin (no me pregunten por qué va ese guión de mierda entre sus nombres), puntillosa investigadora periodística que escribió el libro “Escuadrones de la muerte”. En realidad, es como ver Titanic, que uno ya sabe que pase lo que pase, el barco se hunde. Pues bien, el libro de Robin prueba lo que ya todos sabemos. Que la técnica de la desaparición forzada de personas fue enseñada a nuestros genocidas por los genocidas franceses que lucharon contra los independentistas argelinos. Ocurre que en el libro está todo absolutamente documentado a través de distintos papeles, entrevistas, anécdotas, referencias bibliográficas, referencias históricas y fechas. Lo contrario a las investigaciones periodísticas “livianas” que suelen pulular en nuestro país. Robin consigue, por ejemplo, que un general argentino le confiese a grabador prendido que los dictadores decidieron utilizar la desaparición forzada de personas porque en 1975 el caudillo español Francisco Franco mandó a fusilar a cinco etarras (lo que se conoció como “El proceso de Burgos”) y se le pudrió todo con el Vaticano. Entonces, el general le dice: “Imagínese si fusilábamos a 10.000 personas”. Así de crudo. En síntesis, una obra periodística majestuosa. Que dice lo que todos sabemos, pero lo dice con fundamentos y documentación. El prólogo de otro gran investigador argentino, Horacio Verbitsky, completan un volumen ideal para tenerlo en las bibliotecas y sacarlo cuando necesitemos la información concreta. Ah! Me olvidaba. El libro salió en paralelo con un documental, cuyos derechos tiene Página/12 y que fuera emitido hace unos años por Telefé. Así que sacamos del país a todos los de la lista, sumamos a Marie-Monique Robin y ya podemos tirar los misiles a Francia con la conciencia tranquila.

Resiliencia es una palabra que está esperando que la policía del idioma le autorice su entrada al diccionario pese a que se está usando hace años en física, ciencias sociales y psicología. Viene del latín resilio, -ire, que quiere decir “volver hacia atrás de un salto”, pero ha llegado a nosotros a través del inglés. Denomina la capacidad de un material para recuperar su forma original después de haber sido sometido a altas presiones en física, y la capacidad de las personas para superar eventos traumáticos en psicología.

Ahora se puede hacer el secundario en Canal 7. A partir de 2008 en el canal de televisión estatal empieza a funcionar un bachillerato acelerado para adultos orientado a la producción, dirección y realización integral de televisión. Los requisitos son sencillos: ser mayor de 18 años y pagar la cuota anual de $25 pesos... sí, leíste bien, sólo 25 pesos argentinos. Información: Av. Figueroa Alcorta 2977 de 8 a 11 hs. Tel.: 4808-2500/2598