Dragones
Al
revés que en Occidente, el dragón en China es símbolo
de buena suerte y benevolencia. Esta criatura fascinante está
presente en esa cultura a través del arte, el folklore, la religión
y los refranes populares. Los chinos, incluso, se llaman a sí
mismos “descendientes del dragón”.
Este animal aúna todas las cualidades a las que el ser humano
puede aspirar. Representa el poder y controla todos los elementos
de la naturaleza. Además, protege
a los inocentes y ahuyenta los malos espíritus.
Los dragones chinos generalmente se representan sin alas aunque todos
pueden volar gracias al poder de las
perlas. Tienen cuerpo de serpentina cubierto por 117 escamas similares
a las de la carpa. 81 de estas escamas llevan la esencia Yang y 36
la esencia Yin que les da su lado agresivo y, en ocasiones, destructivo.
De hecho, se creía que las inundaciones eran la consecuencia
del enojo de un dragón. Sus garras tienen talón de águila
y planta de tigre, y pueden presentar tres, cuatro o cinco dedos.
Además,
tienen cuernos y ojos de mirada alocada.
Existen
muchos tipos diferentes de dragones, aquí van algunos ejemplos:
Tianlong o dragón celestial que tira de los
carros de los dioses y cuida los templos.
Shenlong, el dragón espiritual que controla
el viento y la lluvia.
Fucanglong, el dragón de los tesoros escondidos,
que cuida los metales y piedras preciosas bajo tierra. Los volcanes
son las sendas por las que parten hacia el cielo para reportarse periódicamente.
Dilong, dragón de tierra que preside ríos
y arroyos. Se dice que es hembra y vuela para aparearse con los shenlong.
Yinglong, dragón alado asociado con lluvias
e inundaciones.
Qiulong, dragón con cuernos, es uno de los más
poderosos.
Panlong, es de agua y habita
los lagos de Oriente.
Huanglong, el dragón amarillo, simboliza al
emperador.
Long Wang, el rey dragón, dominador
de todos los mares. Puede adquirir forma humana y habita en palacios
de cristal custodiado por soldados camarones y generales cangrejos.
Longma,
el dragón caballo, emergió del río Luo para revelarle
el Bagua al emperador.
Obviamente,
en la actualidad nadie cree en el poder de los dragones en China
donde el 60% de la población es atea pero éstos siguen
formando parte de la cultura popular. Son elementos decorativos,
metáfora de todo lo bueno, personajes de los cuentos, amuletos para
casos de necesidad y, por supuesto, un excelente souvenir que venderle
a los turistas. Tal es el respeto que se les tiene que la famosa
marca Nike tuvo que retirar una campaña publicitaria en la
que un deportista famoso noqueaba a un dragón con un golpe
de kung fu. Su imagen siempre será sagrada así que,
si vas a China, nada de pintarle bigote y gafas de Groucho Marx
a un dragón porque vas
a estar en problemas.
volver