Yíng
Zhèng, el primer emperadorA partir del 700 a. C. comienzan a formarse en China reinos grandes y pequeños que vivían en guerra constante. El costo de los ejércitos mantenía al pueblo en una pobreza extrema. Hacia el 475 a. C. comienza el Período de los Reinos Combatientes o Zhànguó Shídài, en el que ya sólo quedaban siete estados poderosos: Qín, Chu, Yan, Han, Zhào, Wei y Qi. Era costumbre en esa época enviar un príncipe, hijo de alguna de las concubinas del gobernante, a otro reino como una especie de rehén para garantizar el tratado de paz firmado entre ambos. Fue así como un día enviaron al príncipe Yíng Zi Chu del reino Qín a vivir al estado enemigo de Zhào. El príncipe perdió su posición de poder en su reino natal y fue prácticamente abandonado a su suerte en el reino enemigo, donde además era discriminado por ser un extranjero indeseable. El pobre hombre languidecía cuando apareció en su vida un comerciante muy rico llamado Lü Buwei. El comerciante aspiraba a mucho más que ser sólo rico y le propuso al príncipe aliarse para tomar el poder. Con su ayuda económica, Yíng Zi Chu se hizo respetar en el reino enemigo hasta el punto de entrar en el círculo de la realeza. Entonces, Lü Buwei fue al reino de Qin como embajador del príncipe. Allí se enteró de que la concubina favorita del rey, llamada Huá Guì, no podía tener hijos y estaba desesperada porque eso podía significar ser desplazada. Lü Buwei se ganó su simpatía regalándole joyas, mientras le hablaba maravillas de Yíng Zi Chu. Le propuso que lo adoptara como hijo y así asegurarse el futuro. Así lo hicieron. El príncipe Yíng Zi Chu, ahora heredero del trono, conoció una noche a una de las concubinas del comerciante, la bella Zhào Ji, y se enamoró perdidamente de ella. Le pidió a su socio que se la cediera. Lü Buwei finalmente accedió. Pero la jovencita fue cedida estando embarazada del comerciante. Entonces, murió el anciano rey Yíng Zhù y subió al trono Yíng Zi Chu. Su reinado duró poco. Débil y enfermizo, murió en el 247 a. C. dejando el trono a su hijo que, en realidad, no era su hijo. El niño tenía 13 años y se llamaba Yíng Zhèng. Algunos sostienen que Lü Buwei asesinó a los reyes Yíng Zhù y Yíng Zi Chu. De hecho, con la subida al trono de su hijo, quien realmente gobernaba era el comerciante. Durante su gobierno no hizo nada sobresaliente más que intentar deshacerse de toda la familia real y, eso sí, escribir una colección de libros de historia impresionante. Por su parte, Zhào Ji, su ex concubina y madre del rey, era una ninfómana incorregible y la comidilla de la corte. Así que Lü Buwei le puso un eunuco llamado Láo ài para cuidarla. Pero resulta que el eunuco no era tal. Al contrario, era un superdotado. Se comentaba que podía dar tres vueltas al patio… sosteniendo una rueda con su pene erecto. Aún así, habían conseguido acallar las habladurías y Zhào Ji era feliz. Sin embargo, la calma duró poco ya que ella se quedó embarazada del supuesto eunuco. Escándalo. La corte era un descontrol. Yíng Zhèng que para entonces ya tenía 20 años, se hartó y decidió tomar las riendas. Desplazó del poder a Lü Buwei, desterró el eunuco Láo ài y encerró a su madre en un palacio. Láo ài armó una especie de revolución que Yíng Zhèng aplastó en dos días y que terminó con la ejecución del eunuco. El que
sí era peligroso era Lü Buwei que desató una verdadera
guerra civil. Nuevamente, venció Yíng Zhèng pero
el comerciante no fue ejecutado, ya que era su verdadero padre. Su castigo
fue ser desterrado a un reino lejano.Entonces, Yíng Zhèng decidió conquistar el mundo. Quería unificar bajo su mando los siete estados que estaban en pugna. Con la ayuda de su consejero Li Si, trazó una estrategia novedosa. En lugar de pelear con cada reino de a uno, se alió con los tres reinos más lejanos. Con la ayuda de estos aliados, sometió a los tres reinos que habían quedado en el medio. De siete, pasaron a ser sólo dos grandes bloques. Finalmente, mediante operaciones de espionaje, sometió a sus aliados. Así, había unificado los siete estados y ahora todos eran Qín. (A la dcha. Li Xuejian como el emperador Yíng Zhèng en The Emperor and The Assassin de Chen Kaige). Para afianzar su obra, también unificó las leyes, la moneda, las unidades de peso y de medida, y el pensamiento, quemando todos los libros que no se ajustaran a su visión. También unificó la escritura y éste es uno de sus grandes logros. No sólo creó el antecedente de la escritura china sino que en este proceso se inventó el pincel y el papel. También creo la Gran Muralla, cuyas torres ya existían porque se usaban como método de comunicación mediante fogatas que se encendían en lo alto. Yíng Zhèng tuvo la idea de unir las torres formando una barrera para protegerse de las invasiones de los pueblos nómadas. El fue el primero que se autodenominó emperador. Es conocido en los libros de historia como Qin Shihuang, el primer emperador de Qín. Su filosofía era “el fin justifica los medios”… dieciocho siglos antes de Maquiavelo. A su muerte en 210 a. C, fue enterrado en su mausoleo de Lishan con una réplica de su ejército, una réplica exacta ya que cada soldado posó para su estatua de terracota. Sus concubinas también fueron enterradas con él… pero no las de terracota sino las de carne y hueso lamentablemente. Yíng Zhèng estaba obsesionado con la inmortalidad. Tan es así que una vez fue engañado por un grupo de alquimistas que le aseguraron un elixir para tal fin. El emperador, furioso por la estafa, mandó enterrar vivos a 400 hombres relacionados con el caso. Cuenta la leyenda que envió a un sabio con 600 niños para el sacrificio a una isla remota donde habitaban los dioses que podrían concederle la inmortalidad. El sabio llegó a la isla pero, por supuesto, no encontró ningún dios. Si volvía a casa con las manos vacías, estaba acabado, así que decidió quedarse a vivir con los 600 niños en la isla, fundando Japón. volver |