"Yo me crié de una manera diferente al término medio de los niños estadounidenses, porque el niño promedio se cría esperando ser feliz" Marilyn
“Mi llegada a la escuela,
con los labios y las cejas pintados, provocó un murmullo general. Yo no tenía ni la más remota idea de por qué era una sirena. No quería que me besaran, y no soñaba con que me sedujera un duque o una estrella de cine. La verdad es que con todo mi lápiz de labios, pestañas pintadas y curvas precoces, era tan insensible como un fósil. Pero parecía que el efecto que producía en la gente era completamente distinto” Marilyn
“Cuando digo que miente, quiero decir que no está diciendo la verdad. No es tanto que crea que está tratando de engañarme, como que lo hace porque es muy fantasiosa”. Ben Hecht, primer biógrafo de Marilyn, con quien hizo una serie de extensas entrevistas en 1954.
“Nuestro matrimonio era una especie de amistad con privilegios sexuales. Más tarde descubrí que muchas veces los matrimonios no son más que eso. Yo era una esposa especial. No me gustaban las personas mayores… Me gustaban los chicos y las chicas más pequeños que yo. Estaba jugando con ellos en la calle hasta que salía mi marido y empezaba a llamarme para que me fuera a la cama”. Marilyn sobre su matrimonio con Jim Dougherty
“Estás sentada sola. Fuera es de noche. Los coches bajan por Sunset Boulevard como una interminable fila de escarabajos. Los neumáticos hacen un ruido suave de coche bueno. Tienes hambre, y dices: A mi cintura le sienta bien no comer. No hay nada más bonito que un vientre como una tabla” Marilyn